Quien más quien menos habrá oído hablar sobre los posibles efectos que produce el Red Bull o cualquier otra bebida energética cuando es mezclado con alcohol. Cosas como que camufla los efectos o que dispara las pulsaciones, hasta que es capaz de provocarte un colapso o un infarto. Mucho bla bla bla… y pocas o ninguna prueba.

A causa de estas dudas por ejemplo en Francia el Red Bull estuvo prohibido por más de diez años, lo que no impidió que muchas otras bebidas energéticas se vendieran en los ultramarinos y pequeños supermercados. Dinamarca ha prohibido la venta de bebidas energéticas, y los gobiernos de Canadá y Suecia han emitido advertencias acerca de mezclar bebidas energizantes con alcohol.

En la última década el consumo de bebidas energéticas en combinación con alcohol se ha multiplicado, y desde luego no tengo intención de hacer de abogado del diablo sino de disipar esos mitos o leyendas urbanas que uno escucha a diestra y siniestra en la barra de un bar, en alguna fiesta o cuando va de botellón.

Un nuevo estudio llevado por investigadores de la Boston University School of Public Health y el Centro de Estudios de Alcohol y Adicciones de la Universidad Brown ha descubierto que la combinación de cafeína con el alcohol – la mezcla de Red Bull con vodka, por ejemplo – no tiene efecto en mejorar el rendimiento en una prueba de conducción o la mejora de la atención-reacción sostenida.

Para el estudio el equipo de investigación escogieron a 129 participantes al azar, hombres y mujeres de entre 21 y 30 años, luego los dividieron en cuatro grupos: un grupo que consumían cerveza con cafeína, un segundo que tomaba la cerveza sin cafeína, un tercero que consumía cafeína y cerveza sin alcohol, y un cuarto que consumía cerveza sin alcohol y sin cafeína. Los que tomaron alcohol alcanzaron un nivel en sangre promedio de 0,12 g% – algo superior a 0,8 g%, el nivel legal para poder conducir.

Media hora después de beber, los participantes fueron puestos a prueba en un simulador de conducción y en una prueba de tiempo de atención-reacción sostenida.

Los resultados indican que la cafeína no mitiga los efectos de deterioro de alcohol. En el examen de conducir, el efecto del alcohol sobre el rendimiento fue significativa – pero la adición de cafeína no hace una diferencia notable. En la prueba de tiempo de atención-reacción sostenida, la adición de cafeína hace sólo una ligera diferencia que el estudio considera “en el límite significativo”.

En resumen, es importante que los consumidores entiendan que la adición de cafeína con el alcohol no mejora la seguridad.